Se
reconocen en nuestro territorio dos especies, caracterizadas por sus
flores de pequeño tamaño (menores de 1 cm), casco constituido por
sépalos de agudos a acuminados, y labelo trilobulado, blanco y con
máculas.
O. ustulata L.
Especie
fácilmente reconocible por sus inflorescencias con la parte superior
(los botones florales aún sin abrir y el casco de las últimas flores)
de color rojo oscuro. Las flores son pequeñas, de labelo blanco con
moteaduras del mismo color púrpura, y los extremos de los lóbulos
curvados hacia arriba.
Prefiere suelos calizos, en bosques aclarados y pastos frescos de
media montaña, aunque no falta en lugares más cálidos, como en algunos
puntos de Andalucía y del litoral mediterráneo.
O. conica Willd.
Se distingue por presentar inflorescencias densas, con flores de
sépalos y pétalos conniventes en un casco. Labelo trilobulado con el
lóbulo medio bífido, a veces con un mucroncito en el centro, de color
blanco con máculas de tonos rosados.
Originalmente descrita de Portugal. A esta especie deben referirse las citas ibéricas de O. lactea, O.tridentata y O. globosa.
Taxon fácil de reconocer en el campo, aunque muestra cierta
variabilidad en la coloración (tonos blanquecinos a rosados y densidad
de las máculas) y morfología del labelo (anchura y márgenes de los
lóbulos).