Orchis gr. mascula
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Orchis gr. mascula, Burgos

Se trata de un grupo complicado, con multitud de táxones de valor y estatus poco claros. Sépalos laterales abiertos a erguidos, labelo trilobulado con el lóbulo medio más largo y escotado, espolón habitualmente ascendente; si no, horizontal.

O. langei K. Richt., descrita originalmente sobre ejemplares españoles. Reconocible por el labelo doblado como una rodilla (geniculado). Es un taxon bastante bien caracterizado dentro del grupo.

O. mascula s.l., alberga un conjunto de formas muy variables en talla, densidad de la inflorescencia e intensidad del color. Son plantas, en general, propias de pastos o matorrales abiertos y soleados, indiferentes al sustrato y de amplia distribución geográfica. Dentro de este complejo, se han utilizado varios nombres tanto en el rango específico como en el subespecífico, pero resultan difíciles de mantener dada la mezcla de carateres existente en las poblaciones. De entre ellos, los más citados son:

O. mascula subsp. olbiensis (Reut. ex Gren.) Asch. & Graebn., considerada por muchos incluso como especie. Se supone que son formas de menor talla, comparativamente con pocas flores de color blanco rosado y quizá de floración más temprana que otras formas. En muchos lugares del territorio ibérico se observa una total graduación entre estas formas y las de O. mascula más típicas.

O. mascula subsp. ichnusae Corrias, se supone endémica de Cerdeña, pero ha sido citada en las Baleares.

Orchis tenera (Landwehr) Kreutz, descrita también sobre materiales españoles, se trataría de formas con las piezas florales de pequeño tamaño, pero sin un límite neto con las formas típicas de O. mascula o de la subsp. olbiensis. Su estatus taxonómico es muy dudoso. Igualmente, su distribución geográfica resulta confusa; parece propia de los macizos interiores de la Península.

O. pallens L. y O. provincialis Balb. forman parte de un subgrupo que tiene flores amarillas. Se parecen, especialmente la primera, a Dactylorhiza sambucina, pero no constituyen un nexo de unión entre ambos géneros, sino quizá un caso de convergencia evolutiva a partir de un genoma muy plástico. Su distribución en la Península es mal conocida precisamente por confusiones con especies de Dactylorhiza.