EPIPACTIS Zinn.
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Epipactis helleborine, TeruelEl nombre del género proviene de la denominación griega de una planta no claramente identificada.
Se trata de uno de nuestros géneros más complejos en lo que a la diferenciación de las especies se refiere. Incluso también de los grupos infragenéricos, en los que con frecuencia no es fácil encuadrar algunas de las especies. Además, las especies no suelen estar bien caracterizadas, muestran importantes variaciones entre los individuos que pueblan hábitat diferentes, de modo que incluso es difícil reconocer los híbridos. A ello hay que añadir además una eficaz multiplicación vegetativa y la existencia de especies autógamas y cleistógamas.


Sin embargo, el género sí se encuentra bien caracterizado. Se trata de un grupo natural de plantas rizomatosas, de hojas bien desarrolladas, repartidas a lo largo del tallo, espiraladas o dísticas, desde lanceoladas a ampliamente ovadas. Las brácteas suelen ser foliáceas. La parte superior del tallo, las brácteas, ovarios y parte exterior de los sépalos muestran distintos grados de pelosidad. Las flores, que muestran coloración entre blanco verdosa y rojo púrpura, se disponen en racimos laxos, casi siempre orientadas más o menos hacia la parte más iluminada de la planta. Lo más característico es el labelo que, como en Cephalanthera, está dividido en dos partes. La basal, el hipoquilo, carece de espolón, pero es cóncavo y suele almacenar una cierta cantidad de néctar. Hay dos polinias, pero en muchas especies, si no se produce la rápida visita de un insecto, aquellas se deshacen y el polen, desagregado, cae sobre la zona estigmática y tiene lugar la autopolinización.

Dactylorhiza elata, ÁlavaLos polinizadores más frecuentes parecen ser los Himenópteros, porque parece claro que no todos los insectos que visitan las flores se van cargados de polen. Existe una acusada disparidad de criterios entre diferentes autores en cuanto a la existencia de híbridos interespecíficos. Algunos prefieren admitir un amplio rango de variación, como hemos indicado más arriba, entre individuos de la misma especie en función de diferencias debidas al hábitat: iluminación, humedad, etc. Otros, en cambio, parecen admitir todas las combinaciones posibles.

Se trata de especies ligadas a los hábitat nemorales subesclerófilos y caducifolios: hayedos, quejigares, encinares, pinares e incluso formaciones ribereñas. En muchos casos, más que en el bosque propiamente dicho, aparecen en taludes, canchales y claros de suelo pedregoso. Por otra parte, Epipactis palustris, claramente separado en lo taxonómico y en lo morfológico del resto del género, aparece en praderas inundadas, tremedales y juncales, orillas de arroyos, etc. Forma parte esta especie de una sección del género (sección Arthrochilium), con pocos representantes, de la que es el único presente en nuestra flora.